Home Opinión
Artículos de opinión

¡La pobre energía solar!

E-mail Imprimir PDF

Escuche (en español)

Bonn, Alemania.–El hecho de que la Primera Dama Michelle Obama comenzara una huerta orgánica en la Casa Blanca, provocó que se debatiera a nivel nacional sobre temas como alimentación, obesidad, salud y sustentabilidad. Desafortunadamente, la actitud “verde” que se tuvo en el patio de la Casa Blanca no se ha trasladado al techo.

En 1979, el Presidente Jimmy Carter instaló paneles solares en el techo del Ala Oeste de la Casa Blanca en el marco de una nueva estrategia de energía solar. “En el año 2000,” dijo Carter, “el calentador de agua solar que hay detrás de mí y que está siendo instalado hoy, continuará en ese mismo lugar dando energía eficiente y barata. Para la próxima generación, este calentador solar podrá ser una curiosidad, una pieza de museo, un ejemplo del camino que no se tomó, o puede ser una pequeña parte de una de las mayores y más excitantes aventuras que el pueblo estadounidense haya emprendido jamás.”

Triste pero cierto, luego de asumir la presidencia, el Presidente Ronald Reagan hizo desinstalar los paneles y algunos de ellos, de hecho, terminaron en diferentes museos. El activista ambiental Bill McKibben, fundador del grupo 350.org, me preguntó: “¿Sabes dónde está uno de esos paneles? Está en el museo privado del empresario Chino que construyó la compañía termo solar más grande del planeta: Himin Solar. En China, se han instalado sesenta millones de éstos paneles.”

En 1990, los paneles de la Casa Blanca fueron retirados de los depósitos del gobierno y puestos en uso nuevamente por la universidad Unity College del estado de Maine. Para defender la energía solar, McKibben se unió a un grupo de estudiantes de Unity College, juntos llevaron uno de los paneles desde la universidad hasta la Casa Blanca y pidieron que fuera colocado nuevamente en el techo, pero la Casa Blanca se negó.

Una de las promesas de campaña del Presidente Barack Obama fue que crearía millones de puestos de trabajo ecológicos. Obama contrató a Van Jones como el zar de los empleos “verdes” de la Casa Blanca y lo despidió poco después de que Jones se convirtiera en blanco de ataques de lo que él llamó una “cruel campaña de difamación” impulsada por el canal de noticias Fox News. Obama se enfrenta ahora a un enorme problema de desempleo que pone en riesgo no sólo el sustento de decenas de millones de personas, sino también las perspectivas políticas de los demócratas.

Aquí en Bonn, la respuesta no podría ser más clara: utilice el dinero de los paquetes de estímulo económico y desarrolle políticas para fortalecer la industria “verde” y generar un sector de puestos de trabajo ecológicos, por ejemplo, la fabricación, instalación y servicio técnico de paneles solares.

Alemania, una de las economías más avanzadas del mundo, hizo justamente eso.

Según informa el periódico Financial Times, el año pasado las instalaciones de células fotovoltaicas alemanas llegaron a ser más de la mitad de las realizadas en todo el mundo.

Estoy aquí para cubrir el 30º aniversario de los premios “Right Livelihood Awards”, conocido también como “Premio Nobel Alternativo”, un maravilloso encuentro de decenas de activistas y pensadores de todo el mundo. Entre ellos, Hermann Scheer, miembro del Parlamento Alemán.

Al recibir el premio Right Livelihood Award, Scheer dijo: “La energía solar es la energía de la gente. Utilizar esta energía no requiere grandes inversiones por parte de unas pocas corporaciones enormes, sino que requiere miles de millones de inversiones por parte de miles de millones de personas que tienen, de esta manera, la oportunidad de dejar de ser parte del problema para pasar a ser parte de la solución.”

Alemania está haciendo que eso se vuelva realidad. Los equipos de energía solar a pequeña escala, tanto a nivel residencial como comercial, no sólo generan empleo, incrementan la eficiencia y reducen los costos, sino que además permiten a los dueños de estos sistemas vender el excedente de energía a las centrales eléctricas, invirtiendo el sentido de sus medidores, siempre y cuando las condiciones lo hagan posible.

Aquí en Bonn, se encuentran además representantes de la organización Grameen Shakti, de Bangladesh. Esta organización otorga préstamos y ofrece asistencia técnica a personas pobres de zonas rurales para que puedan instalar sistemas de energía solar en sus casas, muchas veces brindando de esta manera la posibilidad de acceder a la electricidad por primera vez en la historia de la familia. Grameen Shakti ha ayudado a instalar 110.000 sistemas y con frecuencia es una mujer la persona contratada para mantenimiento del mismo, lo que genera fuentes de trabajo, empoderamiento de las mujeres y mejora de los niveles de vida.

También en Bonn se encuentra la sede central de la Convención sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas, propulsora de las frustradas negociaciones de Copenhague sobre el cambio climático. Los países miembro de la O.N.U. y otros interesados en el tema se reunirán nuevamente en diciembre de este año en Cancún, México. Sin embargo, las expectativas de que se logre progresar sustancialmente se reducen cada día.

La huerta orgánica de la familia Obama demuestra que cuando la pareja pública más poderosa toma partido por algo, la gente presta atención. En vez de haber dicho simplemente no, el Presidente Obama podría haber dado señales de una importante afirmación al reinstalar el panel solar en el techo de la Casa Blanca: tras el desastre petrolero de BP en el golfo de México, tras la invasión imprudente y la ocupación profundamente costosa de Irak (que muchos consideran se basó en nuestra necesidad de petróleo), tras la masiva y continua pérdida de empleos, estamos cambiando. Impulsaremos un movimiento vital, de alejamiento de los combustibles fósiles y acercamiento a energías sustentables, a puestos de trabajo ecológicos.

————————–

Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2010 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Fernanda Gerpe y Democracy Now! en español, Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 600 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 250 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.

Última actualización el Viernes, 17 de Septiembre de 2010 20:39
 

La piratería del discurso

E-mail Imprimir PDF

 

Ésta es una forma de “piratería” utilizada para descalificar. Su uso peyorativo puede tener consecuencias tan importantes, que sus implicados se juegan la vida y la libertad en cada día de actividades. Nos referimos a la radio comunitaria.
Última actualización el Martes, 16 de Noviembre de 2010 09:30 Leer más...
 

Resaca electoral

E-mail Imprimir PDF
“Para nosotros –señaló el mixteco Aurelio Maceda, del FIOB– el sistema es como una serpiente. Lo que pasó en la jornada electoral es un simple cambio de piel, que ahora tiene otro color. Nada más. No se derrota al sistema en las urnas.” Lo dijo en 2000. Lo reiteró este 5 de julio.

No ignoraba lo que se había conseguido. Tenía conciencia de que las elecciones de 2000 fueron el último clavo del ataúd del viejo régimen. No podrá regresar la presidencia imperial. Sus remedos estatales no podrán restaurar la estructura política del PRI-gobierno.

Última actualización el Martes, 27 de Julio de 2010 12:18 Leer más...
 

Los movimientos indígenas son nuestra única esperanza: Arundhati Roy

E-mail Imprimir PDF

Los movimientos y luchas indígenas se están incrementando en todo el mundo, especialmente en Latinoamérica. Están cuestionando fuertemente a los gobiernos y a los corporativos e incluso, en casos como el de Bolivia y Ecuador, enfrentan el dilema de tomar o no el poder y están defendiendo una nueva visión de la existencia humana: “sumak kawsay” (buen vivir en quechua) que armoniza al hombre y la naturaleza, rechazando los principios del capitalismo.

Aquí es posible leer la versión en inglés puede descargarlo en formato PDF
Tomado de desinformemonos.org
Última actualización el Martes, 06 de Julio de 2010 10:19
 

Madres Loxichas no tendrán nada que celebrar

E-mail Imprimir PDF

Nuestras madres trabajan la tierra, lavan y planchan ropa ajena, hacen y venden tortillas, son vendedoras ambulantes, venden artesanías y bolsas que fabrican los presos; en fin son padres y madres a la vez, el principal sostén de la casa; pero sobre todo son nuestras defensoras: las que dieron la cara en las comunidades cuando las detenciones masivas e ilegales de Diódoro Carrasco Altamirano, las que buscaron al hijo desaparecido en las cárceles y hospitales; las que hicieron y mantuvieron el Plantón por más de 4 años y medio en los corredores del Palacio de Gobierno en Oaxaca; las que nos fueron a visitar a Almoloya, hicieron y hacen marchas por la libertad de los que aún quedan presos, huelgas de hambre.

Última actualización el Lunes, 10 de Mayo de 2010 12:52 Leer más...
 


Página 2 de 49

La frase del día

Fracasa estrategia federal contra la crisis alimentaria: Carstens se queda en México