La caravana recogió miles de historias que dan un rostro humano a las cifras de muertos y desaparecidos, rompió un sin fin de silencios para darle voz a la verdad. Y el eco de esa voz y de esa verdad que nos habita en lo profundo, nos dice que la caravana sigue y continuará hasta alcanzar la paz que sólo será posible si se hace justicia, si somos capaces de reconstruir el tejido social con hilo nuevo, con hilo fuerte...necesitamos crear espacios para que la participación ciudadana tome el timón. Llegó su turno. Adriana Maldivo. DESCARGAR PDF
Javier Sicilia
Desde hace un año, no hemos dejado de iniciar nuestros discursos con poesía...Desde aquí, desde este lugar, donde hace un año los reconvenimos, volvemos a llamar a sus conciencias, si es que algo queda todavía en ellas de luz, para que detengan este horror y este lamento de madres, de viudas, de hijos, este siniestro camposanto en que están convirtiendo a la nación, a su propia nación y a sus propias comunidades. Dejen de asesinarnos, dejen de secuestrarnos, dejen de extorsionarnos, dejen de llevarse a nuestros hijos y a nuestras hijas; dejen de dañarse y de envilecerse a ustedes mismos con tanto horror. Nosotros no les hacemos daño. Queremos simplemente vivir en paz, trabajar por cada uno de nosotros y ver florecer a nuestros hijos y a nuestros nietos en un país fértil, porque sólo en la fertilidad, es decir, en el amor -no en el odio, no en la prepotencia y el alarde de estupidez, sino en el cuidado, en el servicio, en el arropamiento--, florecen la paz y la vida. Seguir leyendo.
Elio Villaseñor
El Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad ha puesto una semilla para aprender a generar los puentes entre los ciudadanos que vivimos en México, así como los que viven en el extranjero, para impulsar una nueva dinámica de la relación entre la sociedad y la clase política en el poder. Este movimiento ha fortalecido muchas otras expresiones ciudadanas que empujan las agendas sociales y civiles, y a su vez, se ha convertido en el detonador de otros movimientos que presenciamos emerger el día de hoy. En este despertar ciudadano renace la esperanza de que la política en nuestro país no sea la misma durante y después de las elecciones del próximo 1º de julio. Además, el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, junto con otros movimientos sociales y civiles, serán los motores de un cambio verdadero para que el rumbo del país sea justo, pacifico y de respeto pleno a los derechos humanos. Seguir leyendo.











